
Pie diabético y curas preventivas
El pie diabético es una de las complicaciones más graves de la diabetes mellitus. La afectación vascular y neurológica propia de esta enfermedad convierte al pie en una zona de alto riesgo de úlceras, infecciones y, en los casos más severos, amputaciones. En Clínicas FIMES ofrecemos un protocolo preventivo y terapéutico integral para mantener la salud del pie diabético.
La diabetes provoca dos tipos de daño que afectan directamente al pie: la neuropatía diabética (pérdida de sensibilidad que impide detectar heridas o roces) y la angiopatía diabética (deterioro de los vasos sanguíneos que dificulta la cicatrización). La combinación de ambos factores es especialmente peligrosa: el paciente puede desarrollar una úlcera profunda sin ser consciente de ello hasta que la infección se ha extendido.
Nuestro protocolo de pie diabético comienza con una exploración vascular y neurológica completa. Evaluamos la sensibilidad vibratoria y táctil mediante monofilamentos y diapasón, medimos los índices tobillo-brazo para detectar insuficiencia arterial y examinamos minuciosamente el estado de la piel, las uñas y los espacios interdigitales en busca de lesiones iniciales.
Las curas preventivas periódicas incluyen el tratamiento de callosidades y durezas (que pueden convertirse en puntos de entrada para infecciones), el corte y fresado de uñas engrosadas o distrofiadas y la hidratación intensa de la piel. Estas visitas regulares nos permiten detectar precozmente cualquier cambio en el pie y actuar antes de que se convierta en un problema mayor.
Trabajamos en coordinación con el endocrinólogo, el médico de familia y, cuando es necesario, con el equipo de cirugía vascular. La educación del paciente y de su entorno familiar es también una parte fundamental de nuestro trabajo: enseñamos a revisar el pie diariamente, a elegir el calzado adecuado y a reconocer las señales de alarma.